martes, 11 de septiembre de 2012

Sabor a Miel


"SABOR A MIEL"
de Shelagh Delaney

Dirección: Lizardo Laphitz


Diseño de luces: Lizardo Laphitz-Nicolás Mizrahi 

Música: Mirko Mescia
Escenografía y vestuario: Silvia Rodriguez
Prensa: Norma Darienzo
Diseño gráfico: Silvana Sabetta
Asistente de Dirección: Nicolás Mizrahi-
Operador de luces: Nicolás Mizrahi
Operador de sonido: Michelle Wecjman
Fotografía de prensa: Cecilia Pertussi

Sinopsis:
Una adolescente embarazada. Una madre alcohólica. Dos seres que viven en una miserable soledad.
Con “Sabor a Miel”, Shelagh Delaney logró escribir una obra de un realismo crudo que recrea la miseria de los barrios bajos de la Inglaterra post guerra.
Jo vive con su madre, Helen, prostituta y alcohólica, que la ignora por completo. Para poder salvarse y salir de la miseria, Helen se casa con un cliente adinerado que está obsesionado con ella. Abandona a su hija y se va a vivir con él. Mientras tanto, Jo tiene su primer romance con un marinero negro del cual queda embarazada, repitiendo la historia de su madre.
En ausencia de Helen, Jo conoce a Geoff, un homosexual que se convierte en su más fiel amigo y la acompaña durante su embarazo, brindándole todo el amor que nunca tuvo.


Visión de la puesta según su director:
La pieza es un testimonio y una denuncia de los prejuicios que existían hace medio siglo en la sociedad inglesa. Siguen vigentes en el mundo, afectando a millones de personas. La sociedad cambia en apariencia, pero los prejuicios y desigualdades aun existen. La soledad, la desprotección de las clases más bajas, la promiscuidad, los embarazos no deseados, la discriminación racial y sexual… el desamparo, son temas que lamentablemente siguen imperando, porque el mundo aun no ha mejorado lo suficiente. “Sabor a miel”, con humor mordaz, pone de manifiesto en sus personajes el tema de los prejuicios, y es una clara invitación para enfrentar el sabor amargo de reflexionar sobre nuestros propios sentimientos.

Lizardo Laphitz

viernes, 29 de junio de 2012

Los Justos



LOS JUSTOS
de Albert CamuS


Traducción: Francisco Javier
Dirección : Agustín Alezzo
 Días y horas de función: Sábados 22 hs. y domingos 19:30
Valor de las entradas: General: $ 70.- Domingos Jubilados y estudiantes: $ 45.-


 

Diseño de luces: Fèlix (Chango) Monti

Música: Mirko Mescia
Escenografía y vestuario: Marta Albertinazzi
Direcciòn y producción: Agustín Alezzo
Prensa: Norma Darienzo
Diseño gráfico: Silvana Sabetta
Asistente de Vestuario: Analía Morales
Asistente de Dirección: Sebastián Baracco
Operador de luces: Nicolás Mizrahi
Operador de sonido: Sebastián Baracco
Fotografía de prensa: Andrea Lambertini
Understudy para Skurator: Guillermo Rosasco



Síntesis argumental:
Albert Camus se inspira en un suceso histórico acaecido en 1905: la primera revolución rusa llevada a cabo por jovencísimos anarquistas que intentan derrotar al régimen zarista, que fuera aplastada enérgicamente, y escribe una obra de notable fuerza dramática, profundamente conmovedora y que nos sacude intensamente, a la vez de obligarnos a pensar sobre los grandes temas de nuestros trágicos tiempos: “¿la violencia justifica sus medios?”; y la enorme importancia que tiene la vida de cada ser humano. El pensamiento humanista que iluminó el siglo XX, nos continúa enseñando el camino a una humanidad que suele recorrerlo a tientas, y “Los Justos” con su reclamo une a una teatralidad fascinante, un profundo llamado a nuestras conciencias.



Vision de la puesta por Agustín Alezzo:

LOS JUSTOS
Poner en escena “Los Justos” es un proyecto que postergué largamente a través de años, porque no lograba hallar el conjunto de actores que pudiese hacer frente a las grandes dificultades y situaciones que sus personajes deben resolver, pues se trata de de mostrar una célula terrorista, de ideología anarquista, de cinco extremadamente jóvenes, algunos adolescentes.

Por fin creo haberlos hallado y emprendí la tarea.

¿Por qué “Los Justos”? – Albert Camús es, según mi mirada, una de las grandes personalidades del siglo XX, un siglo tan convulsionado y violento comandado por los Hitlers, Stalins, Francos, Mussolinis mayores y menores, donde muy pocos como Camus nunca perdieron de vista, mas allá de todas las pasiones creadas por los sectarismos de todos los signos, al ser humano como centro de la creación.

Un hombre que se crió en Argelia en una extrema pobreza, y vivió una dolorosa dualidad entre Argelia y Francia, ese hombre que luchó en la gran guerra contra Hitler durante la ocupación alemana en Francia enrolado con los maquís, en los grupos subversivos, y que se destacó escribiendo filosofía, teatro y novela dentro de la literatura hasta obtener el premio Nobel.

Creo que las últimas generaciones no lo tienen presente y creo igualmente que su pensamiento continua siendo guía para recordarnos permanentemente que los valores espirituales que cada hombre lleva consigo, pertenece a lo mas elevado de la condición humana.

Nos enfrenta en esta pieza con los grandes interrogantes que todos en estos tiempos hemos tenido que enfrentar y su respuesta la formula con energía, a la vez que transida por un intenso dolor, y una infinita piedad por el género humano.

Ante una pieza conceptualmente tan rica y a la vez tan intensa en su acción dramática, decidí ser lo mas económico, descartando totalmente efectos de todo orden y que la austeridad fuese la cualidad predominante de la puesta en escena.

Agustín Alezzo